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“Si queréis, llevad un collar de perlas cuando salgáis, pero recordad que Jesús ha llevado una cuerda y una cadena al cuello”

San Pablo de la Cruz

San Pablo nació en Italia el 3 de enero de 1694, en un hogar creyente, pero con dificultades como cualquier familia; sus padres Lucas y Ana tuvieron 16 hijos de los cuales solo 6 vivieron, esto fue muy doloroso para el santo. Fue bautizado con el nombre de Pablo Francisco Danei Massari.

Al igual que Santa Mónica y San Agustín, Pablo encontró apoyo espiritual en la oración y el amor de su mamá quien lo educó en la fe. A los 15 años, en conversación con un sacerdote, se consagró a Dios de manera radical; en 1716 Pablo, en su anhelo de morir mártir, atiende el llamado del Papa Clemente XI para hacer parte de una cruzada contra los turcos. Estando allí comprendió que ese no era el designio de Dios, entonces regresó a casa.

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Por medio de sueños, el Señor y la Santísima Virgen le mostraron el deber que tenía de conformar una comunidad que adorara la Pasión de Jesucristo, Pablo habló con el obispo y su director espiritual quienes reconocieron la veracidad de sus palabras; el Sr. Obispo le entregó una sotana negra con un corazón blanco y una cruz en el pecho, tal como la que el santo había visto en sus sueños.

Fundación de la comunidad

Para escribir la Regla de la congregación, estuvo 40 días en la sacristía de la Iglesia de San Carlos de Castellazzo en ayuno y oración, a partir de ese momento su nombre fue Pablo de la Cruz. Al principio las normas eran un poco fuertes, por lo que ningún joven se interesó; con ayuda del Papa Benedicto XIV fueron reestructuradas – aunque se aprobaron 21 años después –, dando inicio a la Congregación de la Santísima Cruz y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Pablo siempre predicó sobre la Pasión y Muerte de Cristo, sus sermones eran impactantes y llegaban al corazón de quien escuchaba: “Yo he estado en muchas batallas, sin sentir el mínimo miedo al oír el estallido de los cañones. Pero cuando este padre predica me hace temblar de pies a cabeza“, dijo en alguna ocasión un oficial.

En 1771 fundó la Comunidad de Hermanas Pasionistas y a lo largo de su vida creó 11 conventos. Pablo murió a los 80 años, el 18 de octubre de 1775; tres años atrás, debido a complicaciones de salud, le pidió la bendición al Papa, su respuesta fue que aún lo necesitaba en la tierra, entonces se recuperó. El Papa Pío IX lo beatificó el 1 de mayo de 1853 y fue canonizado el 29 de junio de 1867.