Imágenes: colombia.co

Redacción: Laura Ximena Rivas

El carnaval de Blancos y Negros, es el único festival con origen auténticamente indígena en Colombia y uno de los más importantes en el sur del país. Sus inicios se remontan en la época indígena, puesto que, durante el siglo XVI, en el año 1546, las comunidades celebraban el sol para amparar sus cultivos, con danza, música y rituales, periodo que coincidía con la celebración de la luna (Quilla).

Sin embargo, en el siglo XIX, las autoridades de la época de la colonia dan fin a estas fiestas para evitar levantamientos indígenas. En 1834, salen a flote nuevamente, adoptando costumbres en víspera de Día de Reyes, denominada ‘Juego de negritos’, actividades realizadas por la raza negra, en que, cada 5 de enero (el único día libre que tenían en todo el año) pintaban las calles negras de color blanco, como manera de apropiarse de su libertad.

Nariño le abre puertas a un considerable número de turistas propios de la nación y visitantes extranjeros en el mes de enero, donde, las calles de San Juan de Pasto se visten de colores, comparsas, carrozas, música, y por supuesto, muestras gastronómicas. Por lo anterior, desde el 2001 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación y desde 2002, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según el comité de la UNESCO.

En el marco se pueden percibir diferentes expresiones artísticas presentadas por la multiculturalidad que convive en el mismo espacio social, tales como: Afro, indígena y Andina. Incluso, el nombre de ‘Carnaval de Blancos y Negros’ se debe a la fusión de estos tres diferentes matices.