Imagen: Twitter @DirectorPolicía 

Redacción: Laura Ximena Rivas

Se cumple un año de la tragedia ocurrida en la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander, que dejó como saldo 22 muertos y más de 80 personas heridas, entre las víctimas, murió una cadete ecuatoriana.

El pasado 17 de enero de 2019, un ataque terrorista con una camioneta Nissan Patrol de 1993 cargada de explosivos, dejó atemorizada y marcada de por vida a cada rincón de Colombia. Un estruendo sonó y las calles de Bogotá quedaron pasmadas, hecho que remembró la oscura y violenta historia de los años 80 y 90 en el país.

La explosión de una camioneta que ingresó al lugar de formación de los jóvenes policías a las 09:30 de la mañana, fue la causante de desatar el llanto de muchas familias colombianas.

Cuando todo parecía indicar que el país, tras entrar a un proceso de paz, en donde la extinta guerrilla de las Farc se desmovilizó, ya se hallaba a salvo, un atentado toca la puerta de 22 jóvenes que guardaban el sueño de servirle a la patria que los vio nacer.

Cuatro días más tarde, la guerrilla del ELN reconoció el daño perpetrado a través de un comunicado publicado en su portal web, dando como razón, que fue en “legítima defensa” y le insistió al Gobierno el camino del diálogo.

Han transcurrido 365 días, pero la herida jamás sanará.