Imagen: @Demetrio – Cathopic

En un comunicado entregado la tarde de este lunes, la Arquidiócesis de Bogotá, junto a los obispos de Engativá, Fontibón y Soacha, informó a la comunidad religiosa que se han acatado las medidas sanitarias del gobierno colombiano para disminuir la propagación del Coronavirus.

Exhortamos a todos a vivir esta circunstancia iluminados por la fe y la confianza en Dios, Padre de misericordia, que no deja lugar en nuestros corazones para el pánico o la desesperación. La misma fe nos mueve a vivir en el amor y nos impide ser egoístas y a contribuir fraternamente a la conservación de la vida y de la salud propia y la de los demás”, resalta el comunicado.

En el mismo, se establece que las Eucaristías dominicales son suspendidas y algunos eventos como misas entre semana, exequias y matrimonios, se llevarán a cabo a puerta cerrada con ingreso de un mínimo de personas.

Medidas preventivas

A continuación, presentamos las medidas de la iglesia católica para contribuir a la contención del COVID-19:

  1. Se suspende el servicio del culto público en todos los templos de nuestras diócesis. Para la celebración entre semana de la Eucaristía se permite el ingreso de las personas interesadas por una puerta lateral (o por la casa cural). 

2. Se suspende la celebración en el templo de la Eucaristía en los domingos, y, en las actuales circunstancias la participación en la Eucaristía de forma virtual (Televisión, Radio y Redes) es válida. Por la no participación personal en la Eucaristía dominical, dado que es por causa de salubridad pública para proteger tanto la vida propia como la de los demás, no se incurre en ninguna falta moral y por ello no se comete pecado.

3. Los matrimonios se celebrarán a puerta cerrada y con la participación reducida de fieles que entrarán por una puerta lateral (o por la casa cural).

4. Se celebrará la misa de exequias por el difunto, pero no se trasladará el cuerpo al templo.

5. Se suspende el servicio de comunión a los enfermos, a excepción de los casos graves de enfermedad que serán atendidos personalmente por los sacerdotes y no por los ministros extraordinarios de la comunión.

6. Se suplica a los fieles católicos no solicitar el servicio del sacramento de la confesión a no ser en casos de extrema necesidad de salud o de conciencia. Se encarece a los sacerdotes gran disponibilidad para este servicio y se les pide no usar el confesionario sino un lugar abierto.

7. Se suspenden las catequesis de preparación a los sacramentos.

8. Se suspenden las reuniones de los grupos parroquiales.

9. Se buscará que en lo posible los servicios de las oficinas parroquiales se realicen por teletrabajo o, en su defecto, se flexibilizarán los horarios para evitar a los funcionarios el desplazamiento en horas pico. 

Bogotá no es la única

Esas precauciones empezarán a cumplirse a partir de este martes 17 de marzo hasta el sábado 4 de abril; los representantes de la iglesia entregarán un nuevo aviso con las medidas para la Semana Mayor. Colombia se suma a algunos países latinoamericanos que ya han suspendido estos encuentros; México, Perú y Ecuador son algunos de ellos.

El cardenal Rubén Salazar, monseñor Francisco Nieto, monseñor Juan Vicente Córdoba y monseñor Daniel Falla firman el comunicado y exponen que “esta situación crítica nos ofrece la oportunidad de recuperar el sentido de nuestras familias como “iglesias domésticas” en las que podemos vivir en comunión nuestra fe, orar juntos especialmente por los enfermos y más necesitados, manifestarnos nuestro cuidado, la solicitud de los unos por los otros, y estrechar los lazos de afecto que nos hacen un verdadero hogar”.